Los vecinos del complejo derrumbado en Parque Patricios detuvieron una retroexcavadora que removía escombros sin autorización previa, en medio de gran tensión y desesperación el cuarto día del colapso.
Los damnificados denunciaron que la fiscalía saltó los canales de comunicación acordados con el Gobierno de la Ciudad, permitiendo que la constructora iniciara trabajos que podrían borrar pruebas de responsabilidad en el derrumbe, pese a protestas y hasta una agresión a una familia con bebé por parte de infantería.
Gabriel y Nicolás, representantes de los vecinos, explicaron que ayer se establecieron protocolos para avisar todos los pasos, incluyendo peritajes, pero la fiscal ordenó directamente a la empresa sin informar a afectados ni autoridades porteñas, generando un "desmán" evitable.
El Gobierno de la Ciudad ofreció contención con psicólogos y hoteles, pero los vecinos exigen claridad y orden formal de la fiscal para proceder, priorizando apuntalamiento seguro y acceso a pertenencias sin riesgos. Las aguas se calmaron tras la intervención, con el foco en visibilizar la situación para volver a sus casas.