Los vecinos de un barrio en San Martín atraparon a un delincuente que intentaba robar un almacén, en una zona peligrosa marcada por años de falta de presencia estatal y asentamientos irregulares.
La dueña del almacén, harta de robos repetidos, se mostró furiosa gritando "No lo tienen que defender" y "Mierda, pero si usted lo mata", mientras los vecinos lo golpearon levemente, lo que ellos llaman "acariciarlo", para evitar problemas legales. La policía local está a 25 cuadras de distancia, lo que dificulta las denuncias.
Estos almacenes de barrio son esenciales para los laburantes de la zona, ya que no hay supermercados grandes, y un robo como este puede arruinarlos económicamente por días. El ladrón fue liberado horas después porque no consumó el robo, generando temor a una posible venganza.
El conductor critica el descontrol en la zona a la vera del Camino del Buen Ayre y la inacción policial, destacando que los vecinos actúan por mano propia ante la inseguridad rampante.