Los vecinos confirmaron que la retroexcavadora pertenece a la constructora COSUD, responsable del derrumbe en Parque Patricios, y que operó durante al menos 30 minutos en el patio central por orden de la Fiscalía 31, generando furia por la falta de comunicación previa y posible adulteración de pruebas.
Un vecino enfurecido fue detenido por la policía tras insultarlos violentamente porque le impedían pasar a ver a su esposa e hijo, en medio de corridas, gritos y vecinos exigiendo respuestas mientras intentaban remover el vallado para ingresar al sitio.
Los damnificados denunciaron irregularidades: no hubo supervisión técnica visible de la Fiscalía ni veedores del Gobierno de la Ciudad que se identificaran, pese a promesas en una reunión del día anterior, y critican que los peritos de parte no intervinieron durante la remoción.
Nicolás, uno de los vecinos, exigió mejores canales de comunicación y contención psicológica para los afectados, que suman cientos en los sectores 1 y 2 del edificio Procrear, mientras operarios con cascos amarillos de COSUD realizaban el trabajo sin aclarar si eran tercerizados.
La situación escaló con enojos contra la policía, aunque reconocen que solo cumplen órdenes, y se menciona la necesidad de explicaciones claras de la fiscalía ante el caos generado por esta decisión impuesta.