Vecinos desalojados de un complejo habitacional ligado a la constructora de Luis Caputo protagonizaron un enfrentamiento con policías y vigilantes esta mañana, al impedirse el ingreso de máquinas para apuntalar la estructura colapsada. Los residentes gritaron insultos como "¡Cobarde de mierda!" y exigieron la presencia de la fiscal para evitar que se borren pruebas del siniestro que aplastó 65 vehículos en el jardín central.
El colapso ocurrió en horas de la madrugada durante la semana, afectando a 300 familias que fueron evacuadas sin información clara sobre el regreso a sus hogares. Las autoridades prometieron peritajes previos, pero la constructora ingresó sin aviso, generando pánico y acusaciones de encubrimiento para tapar fallas en la infraestructura.
Los vecinos, autodenominados trabajadores de clase media caída por el gobierno actual, reclaman soluciones habitacionales, partes diarios y el fin de la represión policial que les impide incluso tomar agua. Denuncian falta de comunicación y demandan que la fiscal intervenga para documentar el desastre antes de cualquier intervención.
El conductor del programa resaltó el daño emocional por la incertidumbre y la retención de datos, mostrando imágenes del subsuelo expuesto y el caos en el predio, mientras las familias permanecen desplazadas desde el día del colapso.