Los vecinos del edificio colapsado en Parque Patricio esperan su turno para ingresar 10 minutos a sus departamentos desde los pisos altos hacia abajo, usando linternas de celulares ante la falta de luz.
Paco, del piso 7, lleva bolsas en lugar de valijas para rescatar rápido ropa, heladera y papeles; la última vez salvó a su gata en 3 minutos.
Otros del piso 5 priorizan documentación de hijos, medicamentos, escrituras y ropa, mientras pagan créditos a 30 años desde hace 5 años en el edificio.
Hubo tensión por una retroexcavadora no autorizada en zona crítica; el contador del estudio de Fernando Burlando, representante de vecinos, exige cesar la máquina hasta oficio fiscal y peritaje.
Los damnificados agradecen no haber víctimas pero sufren daños económicos y emocionales, con mascotas y discapacitados afectados.