Damnificados de Parque Patricios protestan furiosamente contra la excavación con retroexcavadoras en el lugar del derrumbe, alegando que viola los tres pasos acordados en mesa de negociación con el gobierno de la ciudad: apuntalamiento primero, ingreso de vecinos después y demolición al final.
Los vecinos reclaman ingresar 20 minutos a sus casas para sacar medicamentos, ropa y pertenencias, denuncian falta de comunicación de la fiscalía y contradicciones, ya que una vecina recibió llamada autorizando la obra pero el resto no, y exigen saber dónde vivirán pues los hoteles duran hasta lunes o miércoles.
La tensión escaló con llegada de policía, vallas derribadas, empujones y detenciones, incluyendo a Martín Daniel San Mamé y su mujer, quienes gritaron que los horcaron (agredieron) por intentar pasar; reporteros en vivo relatan desborde, indignación y carros de asalto.
Vecinos como Nicolás cuestionan si la autorización fiscal llegó por presión mediática y se niegan a moverse hasta obtener respuestas claras sobre retorno a hogares.
La cobertura muestra caos con sirenas, gente enardecida y peritos aún sin ingresar.