Los vecinos desalojados del derrumbe en Parque Patricios irrumpieron furiosos en la zona cero para impedir que una retroexcavadora remueva escombros sin peritaje, exigiendo recuperar sus pertenencias del primer techo propio de muchos jóvenes. Del susto inicial y angustia pasó a la desesperación total ante la incertidumbre de no saber cuándo volverán.
Enardecidos, atravesaron el cordón policial y saltaron vallas al ver la máquina trabajando, reclamando que no les permiten sacar nada pero destruyen posibles pruebas. Gritos y tensión escalaron cuando un hombre con su familia enfrentó a la policía, mientras otros desde balcones grababan el caos.
La situación se volvió peligrosa con confusión total: vecinos piden fiscal y jefe policial para detener la locura, indignados por la falta de respuestas tras el desastre que los dejó sin hogar.
Los trabajadores frenaron tareas ante el reclamo, pero la furia de los afectados por perderlo todo sigue latente en medio de la zona de socavón.
La esperanza de vivienda propia se convirtió en pesadilla con tensión palpable y exigencias urgentes sin resolución.