En un partido de Premier League, anularon un gol del delantero Zar del Crystal Palace contra Tottenham por un offside milimétrico detectado por el VAR semiautomático en el menique del jugador, pese a desvío en la pelota y alineación marcada por el corte de pasto.
El análisis mostró la cara y pelvis aparentemente adelantadas en imágenes absurdas, generando indignación en el panel que compara con fallos del Mundial de Qatar, donde eliminaron el VAR por ineficaz, y clama basta de VAR.
Propusieron implementar la ley Wenger, que requiere una imagen limpia entre jugador y defensor para validar offside, permitiendo superposiciones de pierna o torso, y criticaron esta "paparruchada" que un "narizón" agravaría.