El panel del programa defiende con furia a Lionel Messi frente a las críticas de un sector kirchnerista minoritario que lo acusa de desclasado por reunirse con el presidente Donald Trump. Los conductores ridiculizan a los detractores que le exigen militancia peronista o kirchnerista, y destacan que Messi representa a todos los argentinos con sobriedad, sin meterse en la grieta política.
Señalan la hipocresía de quienes tildan a Messi de ignorante o despolitizado, mientras elogian a Diego Maradona pese a sus reuniones con Hugo Chávez y George Bush. Muestran videos de Maradona alabando a Chávez en 2005 y dialogando con Bush, para exponer el doble estándar de los críticos que ahora censuran a Messi por un gesto protocolar con Trump como presidente del Inter Miami.
Los panelistas critican duramente a un conductor de TV Pública que llamó "desclasados" a los futbolistas exitosos por su despolitización, y defienden el mérito de jugadores como Messi que nacieron en la pobreza y conquistaron el mundo sin partidismo. Argumentan que estas ataques nacen de la envidia y el resentimiento contra el éxito ajeno, y no generan rédito electoral.
Recuerdan gestos políticos de otros futbolistas como Lisandro Martínez, quien criticó a Macri, pero insisten en que Messi evita la política para enfocarse en su rol deportivo. Alaban su humildad y fortaleza mental para soportar la presión mundial, y cuestionan por qué un "falso progresismo" se obsesiona con atacarlo por su neutralidad ante figuras como Trump, opuesto a dictaduras.