Paco y el equipo de La cocina rebelde continuaron la preparación de la pizza napolitana con masa hidratada al 60% de agua y 24 horas de reposo, formando bollos de 250 gramos que se estiran a mano sin rodillo para lograr bordes aerados y elasticidad perfecta.
Jimena probó estirar la masa, que resultó versátil para agregar harina integral en bajo porcentaje, y armaron una pizza bianca sin tomate: aceite de oliva, quesos ahumado y azul, parmesano y un pesto de almendras, albahaca y parmesano con verde intenso.
La pizza se horneó en un horno a 450 grados, inflándose espectacularmente en 90 segundos con gritos de emoción del equipo, que evitó que se quemara al abrir y cerrar rápidamente la puerta. Discutieron sabores controvertidos como fugaceta, jamón con ananá o lechuga cruda en Italia, defendiendo la versatilidad napolitana.
Dani y Facu probaron la pizza, elogiándola mientras hablaban de harinas refinadas no tan malas y mitos sobre lo saludable de esta dieta mediterránea liviana.