Paco y el equipo de La cocina rebelde prepararon pizzas napolitanas con masa al 60% de hidratación y 24 horas de reposo, formando bollos de 250 gramos estirados a mano para bordes aerados. Jimena participó estirando la masa, agregando harina integral, y probaron una pizza bianca sin salsa de tomate, con pesto, varios quesos y pollo.
El grupo pasó a la pizza frita, cortando la masa en bocaditos para freír en aceite caliente, tanto en versión salada como dulce con dulce de leche, Nutella, pasta de avellanas y hilos de caramelo. Compartieron anécdotas de pizzas raras en Italia como una con lechuga cruda, y de Nápoles donde bajan pizzas fritas en canastas desde balcones.
Dani ayudó probando y preparando, mientras recordaban recetas de abuelas como grispeles fritos con miel para días lluviosos. Explicaron el uso de mozzarella fiordi latte en suero para pizzas rápidas en horno a 450 grados, que inflan en segundos, y advirtieron que hace agua en hornos caseros prolongados.
Paco contó su curso intensivo en Italia de nueve horas diarias por diez días, donde tiró muchas pizzas antes de perfeccionar la técnica con mazorca para evitar que se peguen. Sacaron pizzas del horno mostrando el inflado espectacular y probaron las fritas, destacando la versatilidad de la masa neutra para salado o dulce.
Insistieron en que la masa necesita al menos ocho horas de reposo, idealmente 24, para mejores resultados, y recomendaron prepararla de noche para el día siguiente.