La peluquera Merlín grabó un video devastador antes de quitarse la vida ingiriendo ácido muriático, donde culpó directamente a tres mujeres de la comunidad gitana por estafarla con 14 millones de pesos y amenazó con que cargarían con su muerte si no devolvían el dinero. En el material exclusivo, con voz afectada por el ácido que quema su sistema digestivo, Merlín les dijo: "Si no vienen van a cargar con mi vida, la conciencia, lo que voy a hacer ahora es por su culpa". El video forma parte de las pruebas que envió a las estafadoras, aún esperando su regreso para "abrir la mochila" con la plata supuestamente limpiada energéticamente.
Los chats y audios revelan la creciente desesperación de Merlín tras entregar los 10.000 dólares ahorrados en su peluquería de Lanús. Escribió mensajes como "Contestame los mensajes, por favor, no me dejen así sin contestar" y "Yo solo quiero salir de todo esto", suplicando horarios exactos y cuestionando la falta de respuestas. Su hermano Alexander confirmó que ella ocultó el dinero traído del departamento para evitar que el esposo se enterara, y en su agonía le reveló la estafa.
Las estafadoras, identificadas con nombres como Mari y vinculadas a los Mitrovich, usaron un intermediario para ganar confianza ofreciendo limpieza de billetes y joyas, modus operandi similar reportado en Santa Fe donde más de tres personas reconocieron a una de ellas. Le dejaron la mochila con la promesa de volver, advirtiendo no abrirla para evitar que "la maldición regrese", pero el dinero ya había sido robado mediante un cambio astuto que Merlín descubrió tarde.
El panel discutió la manipulación psicológica, la impunidad por penas bajas y la dificultad para probar el delito pese a cámaras, chats y videos. Avistaron a una prófuga en Lanús con globos para chicos, y Tomás Méndez resaltó la inteligencia previa para detectar ahorros. Alexander aclaró que no había problemas ocultos más allá del robo, y exigieron mayor costo del delito.