Panelistas y el abogado Tomás Méndez debaten la dificultad legal para configurar estafa en el caso de la peluquera Merlín, quien se suicidó tras perder 14 millones de pesos ante tres mujeres de la comunidad gitana que prometieron "limpiar" su dinero maldito. Explican que las estafadoras hicieron inteligencia previa al notar sus ahorros en la peluquería, la convencieron de que su negocio fallaba por brujería y le pidieron la plata para ritual en la Virgen de Guadalupe, dejándole una mochila que no debía abrir para evitar que volviera la maldición. La plata desapareció sin que ella la entregara voluntariamente, según la familia.
Merlín grabó videos desesperados culpando a las gitanas, diciendo "Si no vienen van a cargar con mi vida, lo que voy a hacer ahora es por ustedes", antes de ingerir ácido muriático el 20 de enero. La familia, incluyendo el hermano Alex, exige justicia y denuncia modus operandi similar en Santa Fe, con avistajes recientes en Lanús, pero Méndez advierte que la fe en el ritual complica la prueba del delito, ya que la pena por estafa es baja (1 mes a 6 años) y no hay incitación al suicidio.
Recibieron cientos de mensajes de víctimas similares, piden citar a las prófugas identificadas por cámaras y audios. La familia de Perú niega problemas económicos de Merlín, quien acababa de pagar un curso, y cuestiona por qué recurrió a la "limpieza". Insisten en que jugaron con su desesperación de forma profesional, pero la ley protege el "credo" y falta prueba de cambio de mochila o drogado.
El debate destaca la tragedia: Merlín agonizó contando al marido, pidió perdón en carta por culpa, y las gitanas la bloquearon sin responder. Panel critica que sin violencia sea hurto difícil de probar y urge revisar antecedentes para unificar causas.