El actor Gerardo Romano casi cae víctima de una estafa donde estafadores se hicieron pasar por policías y su hija de 20 años secuestrada, pidiendo 55 mil dólares para liberarla. La llamada duró 20 minutos con gritos, golpes y la voz llorosa de una supuesta hija.
Los delincuentes usaron técnicas de la 'llorona': llamada nocturna o repentina, voz rápida, número oculto en celular, envolviendo a la víctima en pánico. Romano, desesperado al escuchar trompadas y rodillazos simulados, creyó todo hasta contactar ayuda.
Carmen y Diego relatan experiencias similares, destacando que pasa a cualquiera, incluso inteligentes como Romano. Él llamó inmediatamente a su abogado uruguayo Diego Durán y a la madre de su hija, quien también entró en shock.
Romano elogia a la actriz imitadora por su perfección vocal y cuenta que ocurrió al mediodía mientras almorzaba, no de madrugada como usual. Recomienda cortar y verificar ubicación real de la víctima.
En vivo, Romano detalla el terror: hija supuestamente golpeada y baleada, necesidad de prueba balística. Muchos pierden fortunas así, pero él evitó pagar gracias a contactos rápidos.