Vanessa, de 31 años y madre de dos niños, grabó un audio escalofriante horas antes de morir estrangulada, donde denunció que el 'loco del cinto', Beto Fulgen, la violó mientras estaba drogada en su casa de Ezeiza. En la grabación, Vanessa relató que el hombre la alzó en la cama, la violó pese a sus gritos y patadas, y que no podía defenderse por la empastadura. La abuela Rosana la encontró el martes anterior bañada en sangre en la esquina de la casa, la atendió y escuchó el relato.
La familia rechaza la versión del asesino de que Vanessa quiso robarle, ya que testigos vieron cómo él le abrió la puerta para que ingresara y la pericia preliminar no muestra marcas de forzamiento en puertas o ventanas. Los celulares fueron secuestrados y se halló una bolsa con ropa interior femenina en su casa, a una cuadra de una escuela. Hay indicios de otras víctimas menores abusadas por este tipo que no se animaron a denunciar.
El hermano Miguel, en vivo, criticó a los vecinos de Ezeiza por impedir el ingreso de cámaras de TV por miedo al intendente Alejandro Granados y exigió justicia contra el violador pedófilo. Aclaró que Vanessa no vendía drogas, solo quedó involucrada por una expareja, y arremetió contra el asesino: 'No sos ningún macho, las que te cuelgan las tenés de adorno'.
La autopsia preliminar y el ADN están pendientes, pero la fiscalía de Ezeiza investiga signos de defensa en ella y de ataque en él. La familia teme que lo declaren loco y lo liberen para volver al barrio, donde amenazan con defenderse si regresa.
El programa destaca que este canal fue el único que cubrió el caso y el hermano agradece, pero insiste en que la policía y justicia fallan, mientras los vecinos juzgan a la víctima en lugar de al monstruo.