La cooperativa Curtiendo Nuestras Raíces, formada por más de 30 mujeres rurales de Catamarca, transforma desechos de cuero en productos ecológicos mediante técnicas ancestrales y economía circular, sin usar químicos.
Utilizan tintes naturales extraídos de algarrobo, mate cocido, jarilla y mosto de vino de la bodega Michango. Curten pieles de cabra, cabrito, oveja y pioneras en cuero de llamas a nivel latinoamericano. El proceso dura entre 20 y 60 días según el tipo de cuero, como 40 días para cabra o 30 para cabrito, todo manual con fermento de harina y maíz.
Elaboran bordados en tiento, boinas de cordero, cintos de vaca, portamates, forros para termos personalizados, atrapasueños, sombreros con flores de cabrito y mantos como el de la Virgen con distintos tonos. Cada pieza es única y artesanal, colaborando con otras artesanas en lana.
Capacitan en 10 escuelas gratuitas con título técnico, transmitiendo el legado cultural a jóvenes sin abandonarlo pese a la tecnología. Exhiben en ferias, llaman atención de turistas y expanden la red de mujeres rurales.