La cooperativa Curtiendo Nuestras Raíces, integrada por más de 30 mujeres rurales de Catamarca, transforma desechos de cuero descartados en materia prima para productos ecológicos mediante economía circular.
Utilizan técnicas ancestrales sin químicos, curtiendo pieles de cabra, cabrito, oveja y pioneras en cuero de llamas a nivel latinoamericano, con tintes naturales de algarrobo, mate cocido, jarilla y mosto de vino de la bodega Michango que genera tonos rojos intensos.
Las mujeres manejan todas las etapas, desde recolectar y comprar cueros a curtirlos durante 20 a 60 días según el tipo, bordar con tiento y exhibir en ferias como la Fiesta Nacional e Internacional del Poncho, destacando bordados en mantos como el de la Virgen.
El objetivo principal es cuidar el medio ambiente, reciclar desechos sin contaminar, generar ingresos para productores locales y recuperar tradiciones con taninos naturales y fermentos de harina y maíz.
Cristina Pérez, capacitadora, y Anansi, curtidora, explicaron el proceso en vivo desde LRA 27 con la locutora Rosana.