Graciela Alfano conectó en vivo para defender su crítica en redes al look de Susana Giménez en un aviso de casino, donde compartió fotos comparativas y escribió que a Susana "le hubiera quedado mejor" un vestido liso, rematando con "la que puede, puede". Alfano desató un rencor de 40 años, revelando que Susana la acusó de contratar brujos para matarla y que le sacó plata por ello.
Alfano contó que Susana la borraba de las tapas de revistas por envidia pura, incluso con Photoshop, poniéndola atrás de Mirta Legrand y otros, o reemplazándola por Franchella. René Salas le confirmó que Susana pedía bajarla de las fotos, y Constancio Vigil estaba involucrado. Alfano enfatizó que eran mujeres del espectáculo compitiendo, y que Susana hablaba mal de ella a sus espaldas.
La vedette calificó a Susana de "detestable" y dijo que no iría a un programa con ella ni la ve como persona relevante, deseándole ni lo mejor ni lo peor porque "no existe". Reveló que nunca la conoció personalmente, solo profesionalmente, y que le hizo favores como ir gratis a su programa para ayudarle con rating. También mencionó que Fede Lebrino le pidió promocionar su pareja en el ciclo.
Alfano contó anécdotas de trabajos conjuntos en teatro y cine con Susana en los 80, pero sin amistad profunda. Dijo que la reemplazó en películas como "El gordo catástrofe" y "Las mujeres son cosas de guapos", junto a Olmedo, y mostró clips nostálgicos donde bailaba tango. Criticó la familia de Susana, diciendo que su hija no se ríe en cumpleaños y que presta plata a nietos, lo que no respeta.
Moria Casán contó que también sufrió envidia de Susana según René Salas, pero nunca confrontó, y recordó pagos altos por ir al programa de Susana. El panel revivió la rivalidad con humor picante, mostrando material de archivo.