Un informe de la Unión Europea concluyó que Brasil no garantiza plenamente que la carne enviada al bloque esté libre de Oestradiol 17, reavivando el debate ante la aplicación provisional del acuerdo con el Mercosur confirmada por la presidenta Úrsula von der Leyen.
La auditoría evaluó medidas correctoras del Ministerio de Agricultura y Ganadería de Brasil tras advertencias de 2024, detectando fallas en trazabilidad, certificación sanitaria y verificación de la prohibición de hormonas promotoras de crecimiento.
Se mencionan envíos certificados aptos pese a no cumplir requisitos, en un contexto donde la UE prohíbe estas sustancias por principio de precaución.
Organizaciones agrarias europeas reclaman mayor rigor en controles, mientras Brasil defiende mejoras y se abre diálogo técnico con Bruselas para correcciones o medidas adicionales.