Los conductores discutieron cómo la apertura de importaciones afecta a comercios de barrio con ropa y productos chinos, destacando precios altos por impuestos pero defendiendo la competencia. Mencionaron golosinas traídas de Brasil ahora disponibles localmente gracias a la importación libre.
Señalaron que los comerciantes usan impuestos como excusa para no bajar precios, mientras intermediarios sin producir se llevan ganancias elevadas. Propusieron equilibrio para que baje el costo local sin afectar rentabilidad empresarial.
Recordaron que etiquetas revelan origen chino en muchos productos desde hace tiempo, y ahora los comercios enfrentan competencia complicada.