Graciela Alfano explota de rencor contra Susana Giménez en un programa de televisión. La vedette declara que sale con quien se le da la gana y que Ángela venga a armar quilombos, acusando a Susana de tenerle una envidia horrible por su personalidad, cuerpo y cultura. Afirma que Susana la insultó llamándola intelectual con pinta de prostituta y que la odia desde hace 45 años sin pruebas.
Alfano revela que Susana la adulaba en público con poemas de amor y halagos como 'divina' y 'fabulosa', pero por detrás la detestaba por envidia pura. Menciona favores pasados como ir a su living en momentos difíciles como el escándalo del Sheraton, cuando Susana estaba cancelada, y que le pagaron bien por ello.
El panel de Bendita muestra sentimientos contradictorios: les disgusta que mujeres se peleen así, pero disfrutan los informes. Critican que Alfano vea envidia en Susana, la número uno millonaria, y debaten si es por cuerpos o edades, destacando que ambas están bárbaras a pesar de la diferencia de 10 años.
Hablan de 'vacas sagradas' intocables en el medio que se creen dioses, y que es hora de sacar caretas, aunque no dan nombres específicos.