Graciela Alfano calificó a Susana Jiménez como una "vieja de mierda" en medio de una renovada guerra entre ambas vedetes, reavivada por burlas sobre el cuerpo de Susana en redes sociales.
Alfano rechazó cualquier reconciliación, afirmando que nunca tomaría un café con Jiménez ni le importa su opinión, ya que la considera una maleducada que la insultó sin motivo. Recordó ser víctima de insultos previos y defendió su postura por respeto a sí misma.
El panel en el estudio debatió la inseguridad que genera el éxito de figuras como Susana, descrita como linda, exitosa e inteligente, mientras Alfano insistía en que no le interesa lo que piense la otra.
La discusión derivó en reflexiones sobre amistades verdaderas con la edad, afirmando que bastan los dedos de una mano para contarlas.