La portavoz de la Casa Blanca Caroline Leavitt aseguró que España acordó cooperar militarmente con Estados Unidos en la guerra contra Irán, pese a las tensiones tras la oposición del presidente Pedro Sánchez.
Sánchez reiteró la postura de Madrid con cuatro palabras: "no a la guerra", negando el uso de bases españolas para ataques y advirtiendo sobre inestabilidad económica. Donald Trump criticó duramente a España, amenazando cortar todo comercio por su falta de apoyo y negativa a elevar defensa al 5% del PIB.
Emmanuel Macron y la Unión Europea respaldaron a Sánchez contra las amenazas de coerción económica de Trump. Mercados españoles abrieron levemente a la baja, sin mayor impacto.
Desde Madrid, Nicole Riz reportó la tajante negación del gobierno español. El ministro de Exteriores José Manuel Álvarez afirmó que la posición no cambió "ni una coma", reafirmando soberanía sobre bases compartidas, como en 1986 cuando negaron acceso para ataques a Libia.