Donald Trump habló del combate contra Irán mientras recibía a Lionel Messi y al Inter Miami campeón, afirmando que su ejército arrastra al enemigo y que acelerarán los ataques sin desacelerar. Toda actividad institucional del presidente está teñida por el conflicto en Medio Oriente.
Trump vinculó el enfrentamiento a eventos deportivos como el próximo Mundial en Estados Unidos, donde Irán participaría, pero restó importancia a si el equipo iraní renuncia o no. El mensaje busca mostrarlo como líder victorioso que controla la situación y fuerza la rendición de Irán.
Panelistas interpretaron sus declaraciones como un paso adelante glorioso, con frases como 'nosotros recién estamos comenzando' y 'poner el pie en el acelerador'. Expresó confianza en que no habrá guerra mundial pese a 16 países involucrados y un nuevo orden mundial liderado por Estados Unidos.