Francia involucró su portaaviones Charles de Gaulle para defender países del Golfo ante las amenazas iraníes, mientras España envió su fragata más moderna con más de 200 militares al Mediterráneo y Gran Bretaña se sumó a la acción de Estados Unidos e Israel por presión de Donald Trump.
El primer ministro británico Keir Starmer justificó el cambio de postura inicial por opciones diplomáticas fallidas, y Emmanuel Macron urgió actuar en Líbano para evitar que la guerra se extienda, tras hablar con Trump y Netanyahu. Italia también prometió ayuda militar en este sexto día de conflicto bélico.
El analista Ilan Buzniz explicó los intereses históricos franceses en la región, recordando que Líbano fue colonia gala, y criticó la posición indecisa de Starmer. Irán lanzó misiles que impactaron en Azerbaiyán, Bahréin y Catar, aunque su capacidad balística se redujo entre un 70% y 80% según el secretario de Defensa de EEUU.
Trump afirmó que la gente está contenta con las acciones contra Irán, y el Congreso aprobó la intervención militar sin veto ajustado, argumentando sorpresa táctica.