La Policía de la Ciudad persiguió por 25 cuadras a trabajadores de FATE, familias y organizaciones sociales desde el Ministerio de Trabajo hasta Retiro, usando gases lacrimógenos, balas de goma, pimienta e hidrantes tras una protesta pacífica de menos de 10 minutos por el cierre de la fábrica que deja 900 a 1000 familias sin trabajo.
Eduardo Bellivoni descompensó por gases y fue sacado por policías, mientras mujeres de la Comisión de Mujeres de Zuzna contaron que bajaron de micros con banderas, cantaban sin cortar vías y fueron reprimidos de repente con sadismo, golpeando escudos y tirando a mansalva. Maki Veitia Rocha, docente y esposa de trabajador, describió el calvario de semanas sin sueldo, con psicólogas apoyando y reclamos por el derecho a huelga en democracia.
Alejandro Crespo, secretario general de ZUTNA, negó detenciones o heridos entre manifestantes, afirmó que no cortaban el Metrobús ni vías, estaban en audiencia con secretarios de CGT y CTA, diputados y representantes obreros cuando la policía emboscó sin aviso previo pese a diálogos. Denunció que la fábrica única de neumáticos para camiones cierra ilegalmente en contexto de guerra mundial, exigiendo solo volver a trabajar.
Los trabajadores se reorganizan en la plaza de Retiro ante llegada de 7-8 camiones de infantería y sirenas, sin saber si policía avanzará más, mientras niegan tres policías heridos del Ministerio y piden que paguen los responsables para evitar desabastecimiento nacional.