La Policía de la Ciudad persiguió por 20 cuadras a trabajadores de FATE, piqueteros y organizaciones sociales desde el Ministerio de Trabajo hasta Retiro y la Torre de los Ingleses, usando gases lacrimógenos, pimienta, balas de goma y hidrantes tras una protesta de solo 10 minutos por el cierre de la fábrica que deja 920 familias en la calle.
Eduardo Bellivoni cayó descompensado por gases y fue retirado por tres policías, pero el Ministerio de Seguridad porteño aclara que no fue detenido sino asistido para evitar más lesiones. Manifestantes denuncian una "cacería" ordenada por los gobiernos de Javier Milei, Patricia Bullrich y Jorge Macri para amedrentar ante la reforma laboral, con al menos 20-30 heridos asistidos por voluntarios con óleo calcáreo y reclamos de libertad para detenidos, aunque la policía niega capturas y reporta tres efectivos heridos.
Trabajadores de FATE, familiares y solidarios relatan represión brutal pese a manifestación pacífica para leer un documento exigiendo reapertura de la fábrica, continuidad productiva transicional por SUTMA y responsabilidad de gobiernos nacional y provincial por incumplir conciliación obligatoria. Critican que familias con discapacitados queden sin obra social y niños en desnutrición.
Llegan siete u ocho camiones de infantería policial a la plaza frente a Retiro, sumándose a efectivos formados, con sirenas y avances mientras grupos dispersos de manifestantes se reagrupan sin saber el próximo movimiento; situación de alta tensión persiste en el centro porteño.