Los trabajadores de la fábrica FATE, junto a organizaciones sindicales como SUTNA y ZUTNA, denuncian una emboscada policial con gases lacrimógenos, balas de goma y persecución por 25 cuadras desde el Ministerio de Trabajo hasta Retiro, tras una protesta pacífica de menos de 15 minutos por el cierre de la planta que deja mil familias sin empleo.
Alejandro Crespo, secretario general de SUTNA, afirma que no hay heridos policiales ni provocaciones de los manifestantes, solo trabajadores pacíficos que cantaban y reclamaban reabrir la fábrica estratégica para neumáticos de camiones en medio de tensiones globales. Critica la falta de audiencia presencial y la represión ante presencia de CGT, CTA, diputados y familias con hijos mayores.
Los líderes anuncian que una parte irá a la puerta de la fábrica para custodiar créditos laborales y exigir venta o intervención estatal, mientras otros regresan al Ministerio de Capital Humano en Avenida Alem para una audiencia sobre la conciliación obligatoria, que podría extenderse cinco días más o derivar en despidos con indemnizaciones y daños por violar acuerdo previo.
En vivo, reporteros confirman que manifestantes se dividen: algunos suben a colectivos hacia la planta, otros hacia la Secretaría, con policía de la Ciudad reforzando con infantería y móviles para evitar avances. El gobierno media, pero Javier Milei cuestionó a empresarios por los despidos pese a prohibición desde julio pasado.
Los sindicales insisten en que la fábrica es rentable, produce 6.000 neumáticos diarios y debe preservarse como bien nacional, rechazando cierre unilateral de Magdalena Quintanilla.