La Nacion + sociedad Resumen de la semana

Nahuel Gallo se quiebra al evocar torturas y a su hijo en cautiverio venezolano

Tensión: intercambio (20°) Sesgo: elogio (+70) Eje político: Centro Derecha

Nahuel Gallo, el cabo primero de Gendarmería liberado tras 500 días de cautiverio en Venezuela, dio su primer testimonio público en el Edificio Centinela, donde defendió a su fuerza, desmintió rumores de renuncia y relató con emoción las torturas físicas y psicológicas sufridas en la prisión Rodeo 1.

Visiblemente conmovido, Gallo pidió no olvidar a los 24 extranjeros aún detenidos, a quienes llamó compañeros y familia formada en el encierro, y solicitó a los medios internacionales visibilizar su situación. Recreó cómo usó jabones para formar la bandera argentina y confesó que su hijo fue lo único que lo mantuvo fuerte durante la incomunicación y acusaciones falsas.

El panel destacó la autenticidad de Gallo pese a su formación militar limitada en comunicación, su nerviosismo ante cámaras nacionales e internacionales, y la reunión previa con la ministra y jefes para guiar su exposición. Desmintieron especulaciones sobre su baja voluntaria, confirmando que seguirá en Gendarmería, y Brilloni enfatizó su pertenencia a la institución.

Detallaron torturas como 23 horas diarias en oscuridad sin anteojos, afectando su visión y requiriendo controles oftalmológicos continuos, más ergometría y acompañamiento psicológico. Tras huelga de hambre de cuatro días, Gallo luce demacrado en fotos recientes comparadas con las previas a su detención, donde se ve robusto junto a su esposa María Alessandra y bebé; aún siente el encierro psicológicamente.

La repercusión internacional confirma las aberraciones del régimen chavista para Delcy Rodríguez, sin menciones a figuras específicas por Gallo, quien agradeció genéricamente a instituciones involucradas en su liberación.