Argentina elevó los niveles de alerta y seguridad por el conflicto en Medio Oriente, con la Policía Federal desplegando refuerzos en 200 posibles objetivos en todo el país, incluyendo sedes de la comunidad judía, consulados y embajadas de Israel y Estados Unidos.
La Gendarmería intensificó controles en pasos fronterizos del norte y este, como la triple frontera salteña y misionera, además de entradas a centrales atómicas Atucha 1, Atucha 2 y el centro atómico de Bariloche.
La Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) aumentó efectivos en aeropuertos clave como Ezeiza, Córdoba, Bariloche, Mendoza, Rosario, Iguazú y Salta, mientras la Prefectura Naval refuerza ríos Paraná, Bermejo y centrales hidroeléctricas Itaipú y Yacyretá.
La coordinación interministerial incluye a la Secretaría de Inteligencia, CIDE, fuerzas federales y Migraciones, en respuesta a la posición de apoyo del gobierno argentino a las acciones de Estados Unidos.