Argentina elevó los niveles de alerta y seguridad ante el conflicto en Medio Oriente, con la Policía Federal desplegando refuerzos en 200 posibles objetivos en todo el país, incluyendo sedes de la comunidad judía, consulados y embajadas de Israel y Estados Unidos.
La coordinación interministerial involucra a la Secretaría de Inteligencia, CIDE, fuerzas federales y Migraciones, respondiendo al nivel de alerta alto en lugares clave más allá del AMBA.
La Gendarmería intensificó controles en pasos fronterizos, especialmente en la triple frontera salteña y misionera, para prevenir riesgos derivados del conflicto bélico.