Nelson Castro prepara su viaje a Medio Oriente, específicamente a Israel, para cubrir el conflicto bélico en primera línea, mientras el panel bromea si lo quieren matar o si solo se aburre en Argentina y busca emociones fuertes.
Los conductores le desean suerte, rezan un Padre Nuestro en vivo y muestran clips impactantes de sus coberturas pasadas en zonas de guerra, con detonaciones y chalecos antibalas, destacando su vasta experiencia y coraje.
El panel lo elogia como una eminencia periodística, apasionado que habla varios idiomas y ejemplo para los jóvenes, aunque con humor temen que lo manden también a Chiche Gelblung a la zona.
Nelson agradece el cariño del público y asegura que el amor de la gente lo protege, mientras todos resaltan su vocación tremenda en medio de un mundo complicado.