Francia decidió enviar su buque insignia, el portaaviones Charles de Gaulle, al Mediterráneo para reforzar la presencia europea en Medio Oriente frente a las amenazas iraníes. El presidente Emmanuel Macron comunicó esta medida, que incluye proteger la navegación y buques de ataques hutíes o iraníes, sin unirse directamente a la alianza de Estados Unidos e Israel. El portaaviones alberga 1.950 personas, hasta 40 aeronaves, misiles antiaéreos y sistemas de radar avanzados, desplazando 42.000 toneladas.
Esta acción coincide con preocupaciones económicas por la guerra, historia de atentados terroristas en Francia vinculados a Irán y la disuasión nuclear francesa como única potencia atómica en la Unión Europea. Francia, junto a Alemania y Reino Unido, advirtió a Irán contra ataques a civiles y cerrar el Estrecho de Hormuz, donde la navegación ya cayó un 90%.
La embajada de Estados Unidos en Bagdad pidió a ciudadanos abandonar Irak ante disturbios postataques, mientras Marco Rubio suspendió visita a Benjamín Netanyahu. Imágenes impactantes muestran un misil iraní sin detonar en Qamishli, Siria, rodeado de curiosos como el pastor Yohadi Asad, de 18 años, quien relató el pánico.
Un submarino estadounidense hundió el buque iraní Iris Dena frente a Sri Lanka, con 132 tripulantes y 40 rescatados, según la Marina local. Otras secuelas incluyen una escuela secundaria dañada en Teherán y un dron atacando el consulado estadounidense en Dubái, con humo e incendio visibles. El informe continúa con ataques en Líbano.