Cientos de extranjeros escapan desesperadamente de Irán cruzando la frontera con Armenia por el paso de Norduz, en medio de la guerra con bombardeos, misiles y enfrentamientos. Armenia se convirtió en ruta principal de evacuación, con camiones agrupados esperando aduanas para huir del caos.
La situación se agrava por el corte total de Internet en Irán, que impide a los familiares contactar a sus seres queridos en fuga. Imágenes muestran a los evacuados saliendo lo más rápido posible del territorio iraní.
En paralelo, Israel intensifica bombardeos en el sur de Líbano contra Hezbollah, llamado "grupo terrorista", con fuerzas terrestres avanzando en la zona donde vive el 8% de la población libanesa. El ministro de Defensa Israel Katz prometió erradicar completamente a Hezbollah, que declaró guerra a Israel tras la muerte del líder supremo iraní.
El presidente francés Emmanuel Macron llamó a Benjamín Netanyahu pidiendo abstenerse de ofensiva en Líbano y habló con el presidente libanés para que Hezbollah cese ataques. Europa queda al margen, con menciones a Pedro Sánchez y canciller alemán, mientras Rusia y China no alzan voces potentes; Dmitry Medvedev fue agresivo pero BRICS callados.
En EE.UU., manifestaciones en Atlanta apoyan bombardeos contra Irán, con iraníes exiliados festejando la muerte de líderes del régimen y pidiendo su caída, al estilo del príncipe heredero Reza Pahlavi. EE.UU. usa misiles de precisión de largo alcance en ataques.