El consumo de carne vacuna registró en enero de 2026 el nivel más bajo en los últimos 20 años, mientras que el 2025 tuvo un récord general de consumo de carnes impulsado por pollo y cerdo debido a los altos precios de la vacuna.
El corte de asado aumentó un 78,8% en 2025, superando la inflación anual del 32%, y subió otro 40% desde octubre hasta febrero de 2026, convirtiendo la carne en un lujo inalcanzable para el bolsillo del trabajador.
Otros cortes populares como cuadril (72,5%), paleta (72,4%), nalga (71,8%), cuadrada (68,7%) y picada (67%) también subieron alrededor del 70%, mucho más que la inflación, y la industria anticipa nuevos aumentos en marzo y abril por retraso del 20-25% y apertura de exportaciones a Estados Unidos.
La producción sigue retrasada por la sequía de 2023, y se recomienda congelar cortes ahora, mientras pollo y cerdo ganan terreno como alternativas más accesibles en los hogares argentinos.