El canciller Pablo Quirno confirmó que el acuerdo comercial con Estados Unidos está firmado y en análisis final para el Congreso, con cambios marginales por la situación en EE.UU. pero compromiso de mantener términos similares.
Los cortes de carne exportados no afectan el consumo local ni el precio del asado, gracias a buena producción argentina, y el pacto generará empleo vía apertura comercial e inversiones.
Argentina busca atraer relocalización de plantas desde Asia, ofreciendo marco económico y jurídico estable como país afín al mundo occidental post-invasión rusa a Ucrania.
Quirno comparó con Chile, que exporta 50.000 millones de dólares en minerales al año empleando un millón de personas, contra 5.000 millones de Argentina, defendiendo la minería contra críticas de "robo extractivo".