El gobierno de Javier Milei aplica políticas que provocan un industricidio sistemático en Argentina, con 21.938 empresas cerradas, un promedio de 30 por día y 394 empleos perdidos diarios, según números oficiales, destruyendo el tejido productivo industrial, comercial y de construcción que llevó años construir.
La policía de la Ciudad reprimió brutalmente con gases lacrimógenos, balas de goma y hidrante a trabajadores de FATE, sindicatos y familiares frente al Ministerio de Trabajo durante una protesta pacífica por 900 despidos y el cierre de la fábrica, aplicando un protocolo anti-protesta mientras el Ministerio ignora soluciones en paritarias.
Testimonios de obreros denuncian que el Estado usa plata de impuestos para reprimir a contribuyentes que pagan servicios carísimos, destruyendo fuentes de laburo con importaciones chinas baratas, mientras PYMES y hasta grandes empresas cierran por falta de espalda financiera, dejando desempleados a miles en sectores como gastronomía, con el cierre del emblemático Palacio de la Papa Frita en Corrientes.
El conductor critica que no hay expectativa de recuperación como en crisis pasadas, compara con los 90 y cuestiona la falta de mantenimiento de infraestructura pública, como rutas y puentes que se deterioran, elevando riesgos y costos, mientras el Presidente Milei ignora la realidad económica en su mensaje al Congreso, como el rey desnudo.
Trabajadores del propio Ministerio de Trabajo fueron reprimidos al replegarse tras el operativo, simbolizando la paradoja de defender derechos laborales en la puerta de su empleo.