El techo de un garage de 200 metros cuadrados en el complejo Procrear Estación Buenos Aires, en Parque Patricios, se derrumbó a las 4:30 de la mañana con un estruendo que generó pánico y obligó a evacuar a más de 300 familias de las torres A, B, C y D. Bomberos confirmaron que no hay víctimas fatales gracias a perros K9, pero la Torre A quedó expuesta con riesgo de colapso total. La fiscal abrió causa por estrago y los damnificados esperan bajo la lluvia mientras denuncian irregularidades.
En vivo, la docente Paola Agustina contó que salvó a su vecina tocándole el timbre a lo bestia tras la explosión, ya que sabía que era colgada y no chequeaba el celular. Salió solo con la ropa puesta y ahora busca recuperar pertenencias para seguir unos días, aunque debe trabajar mañana como profesora de inglés en el programa Adulto 2000 del Gobierno de la Ciudad. La comunidad se organiza con comida, baños en locales y comedor en el Club Huracán, que hoy juega su partido pese a la cercanía.
Los vecinos carecen de escrituras pese a pagar el crédito Procrear, con demoras por falta de final de obra, mientras denuncian filtraciones crónicas en balcones, cocheras y ascensores. Otros edificios muestran rajaduras y socavones por humedad, según un espectador experto en construcción. Legisladores porteños evalúan comisión independiente para investigar a la constructora COSUD y al Estado, más allá de pericias oficiales.
Paola teme por la estabilidad general y espera aviso al administrador para ingresar, aunque prefiere no arriesgar. Los recitales de La Renga el 2 y 4 de abril preocupan por vibraciones, al igual que shows previos como el de Isia que se sintieron fuerte en el complejo. Vecinos dudan de sus inmuebles y piden controles urgentes para evitar otra tragedia.