El techo de un garage de 200 metros cuadrados en el complejo Procrear Estación Buenos Aires, en Parque Patricios, se derrumbó a las 4:30 de la mañana con un estruendo que despertó a los vecinos y generó pánico generalizado, obligando a evacuar a más de 300 familias de las torres A, B, C y D. Bomberos de la Ciudad confirmaron que no hay víctimas gracias a perros K9, pero la Torre A quedó expuesta y en riesgo inminente de colapso total.
Los damnificados esperan bajo la lluvia en la calle, formando colas para ingresar de a uno por pocos minutos y rescatar pertenencias esenciales, mientras un gazebo improvisado les da algo de resguardo. Las expensas mensuales oscilan entre 160.000 y 220.000 pesos por departamento, lo que genera 276 millones de pesos recaudados al mes en el complejo de 18 hectáreas, 56 edificios, 976 cocheras y 2.476 unidades funcionales, pero los vecinos cuestionan adónde va esa plata ante vicios crónicos de construcción como filtraciones y rajaduras.
La fiscal María del Rosario Selvatisi, de la Fiscalía Penal Contravencional y de Faltas Nº 31 de la Ciudad de Buenos Aires, inició una causa por estrago y averiguación de derrumbe, exigiendo documentación a la constructora y la administración sobre reformas recientes, cámaras de seguridad de los últimos meses y acceso a 16 unidades afectadas. Policía Científica inspeccionará todo el complejo para detectar falencias y evitar repeticiones de esta tragedia.
Vecinos denuncian negligencia del administrador Julio Ariel Fernández, al que tildan de "desastre" por no ocuparse de los problemas estructurales, y buscan al ingeniero responsable del estudio de suelo que aparentemente falló. Residentes como Paola Agustina relatan el terror del "cráter" en el garage, cómo tocaron timbres para evacuar y salvar vidas, mientras nadie tiene escrituras pese a pagar créditos UVA atados a la inflación, retrasadas por falta de final de obra.
La incertidumbre reina: las familias planean mudarse temporalmente a casas de familiares o amigos ante la falta de fecha para retornar, con críticas al control del Gobierno de la Ciudad y sospechas de sobreprecios o desvío de fondos en una obra que "vino mal parida de entrada".