El techo del garage de 200 metros cuadrados en el complejo Procrear Estación Buenos Aires, Parque Patricios, se derrumbó a las 4:30 de la mañana, generando pánico y evacuando a más de 300 familias de las torres A, B, C y D. Bomberos usaron perros K9 y no hallaron víctimas fatales, pero la Torre A queda expuesta con alto riesgo de colapso total. La fiscal abrió causa por estrago y los damnificados esperan bajo la lluvia denunciando filtraciones previas.
Paola Agustina, profesora de inglés en Adulto 2000 del gobierno porteño, salvó a una vecina alertándola del derrumbe y ahora los vecinos no pueden ingresar por seguridad. Legisladores porteños evalúan proyecto para investigar los edificios con comisión independiente de especialistas, apuntando no solo al Estado sino a la constructora COSUD, responsable de la obra Sudamericana.
Preocupa el partido de Club Huracán hoy con público local, ya que la cancha está pegada al complejo y podría generar temblores, igual que recitales de La Renga el 2 y 4 de abril o el de Isia que se sintió fuerte. Vecinos como Paola piden jugar a puertas cerradas por precaución. En vivo, ingresan por turnos propietarios de Torre 6 y B, guiados por bomberos y gobierno de la ciudad, con advertencias de rapidez por peligro inminente de caída.
Damnificados relatan adrenalina: escucharon explosión, alarmas, sacaron mascotas asustadas como gatitos y lo esencial olvidando billeteras. Van a casas de familiares por 3-4 días mientras peritajes determinan si pueden volver. La mayoría no tiene dónde quedarse y reina incertidumbre con la calle cortada por policía y Defensa Civil.
Destaca solidaridad vecinal: reparten pizzas, sanguchitos, mate, galletitas, agua y comida para humanos y mascotas bajo la lluvia. Vecinos de otros sectores traen víveres en gesto conmovedor que alivia la tragedia.