El gendarme argentino Nahuel Gallo recuperó su libertad después de 448 días detenido ilegalmente en Venezuela y llegó a la Argentina en la madrugada de hoy en un avión privado de la AFA.
Las relaciones diplomáticas entre Argentina y Venezuela estaban rotas desde diciembre de 2024, cuando Gallo fue arrestado bajo sospecha de ser agente de inteligencia durante una visita a una mujer y su bebé en ese país. La AFA, liderada por Claudio 'Chiquitapia' Tapia, gestionó silenciosamente su liberación a través de contactos con Javier Jiménez, presidente de la Federación Venezolana de Fútbol, cercano a Delcy Rodríguez, y con ayuda de la Conmebol.
Dirigentes de la AFA como Luciano Nakis y Fernando Isla Cazares viajaron a Venezuela por motivos futbolísticos y facilitaron el trámite. El gobierno argentino se enteró después y lo recibió con Patricia Bullrich, pero las gestiones oficiales a través de EE.UU., Italia o Brasil no prosperaron.
La esposa María Alexandra anunció primero la liberación, y Gallo se reencontró con su familia y su hijo Víctor, de tres años, cuyo bebé conoció en Venezuela.