El panel de Duro de Domar critica con dureza la inoperancia del gobierno argentino en la liberación de Nahuel Gallo, el gendarme preso dos años en Venezuela por un incidente en un partido de fútbol de la AFA. Nadie oficial lo reclamó pese a gestiones familiares y de la AFA, lideradas por su presidente Chinitapia y su hermano en la Federación Venezolana.
Cancilleres como Wertheim y Quirno ignoraron expertos diplomáticos, dejando militantes K a cargo. La AFA logró la excarcelación con llamados directos, mientras el gobierno ahora retiene a Gallo en un hotel bajo protocolo, interrogándolo sobre su abandono y negociando su discurso para evitar quilombos políticos.
Gallo está preocupado por deudas acumuladas, su futuro económico y posible exclusión de la Gendarmería. Se menciona una licencia de 6 meses, pero sin comisión remunerada. El sueldo de un gendarme ronda el millón de pesos, insuficiente tras dos años preso sin extras.
Panelistas comparan con ex presos por Jamar y afirman que el gobierno lo ve como peligro por sus posibles declaraciones. Anuncian condecoración de Bullrich como mínimo gesto, pero destacan la paupérrima gestión diplomática inexistente.