El panel destaca que el conflicto entre Irán e Israel, que se expande regionalmente, beneficia ahora a Argentina gracias al superávit fiscal y energético. Expertos explican que shocks en precios del petróleo, que subieron 15 dólares recientemente, antes generaban déficits de miles de millones en importaciones, pero hoy impulsan exportaciones desde Vaca Muerta por políticas pro-mercado del gobierno de Javier Milei.
Kevin Ariel Levin detalla cinco preocupaciones clave: misiles balísticos iraníes que amenazan Israel y potencialmente EE.UU., uranio enriquecido cerca del nivel militar según Rafael Grossi de la AIEA, red de terroristas como Hezbollah y Hamás, pérdida de legitimidad del régimen por represión de protestas con miles de muertos, y colapso de alianzas tras ataques del 7 de octubre.
El cambio de régimen en Irán parece improbable sin tropas terrestres o oposición fuerte, similar a la ausencia de figuras como Delcy Rodríguez en Venezuela. Argentina se alinea con EE.UU. e Israel, rechaza vínculos con Irán responsable de atentados locales, y gana posicionamiento como proveedor confiable de energía y alimentos en América. El gobierno prioriza seguridad fronteriza tras eliminar encubridores kirchneristas.
Donald Trump enfrenta presión electoral por combustibles en EE.UU., asegura seguros para buques en Golfo Pérsico donde pasa un tercio del petróleo mundial, mientras Emmanuel Macron critica ataques pero envía portaaviones. Posible éxito rápido permitiría foco en Cuba; para Argentina, tratados con UE-Mercosur y EE.UU. aseguran continuidad más allá de elecciones.
El Banco Central muestra solidez con reservas crecientes, swap con EE.UU. y base monetaria chica, desestimando informes de vulnerabilidad. El panel confía en resolución rápida por Trump y ve oportunidad estratégica para Argentina en el caos global.