El conflicto Irán-Israel se transforma en una guerra regional que involucra a Irak, países del Golfo Pérsico y genera divisiones en Europa. Emmanuel Macron condena los ataques de Estados Unidos e Israel como fuera del derecho internacional, pero envía el portaaviones Charles de Gaulle a la zona mientras nadie llora por los "verdugos" del régimen iraní.
Expertos como Kevin Ari Levin explican que Irán busca extender el conflicto para desgastarlo, bombardeando bases de EE.UU. e Israel en países árabes y presionando a monarquías del Golfo para que reclamen un cese al fuego. Los ataques iraníes disminuyen, posiblemente por falta de reservas, elevando costos regionales y globales.
Daniel Dreisen analiza el impacto local: Argentina, ahora en export parity, vería subas del 8-9% en combustibles si el crudo sube 15%, pero YPF podría absorberlo con buffers. Se critica el antiguo barril criollo, que desincentivó inversiones en Vaca Muerta y obligó a importar, mientras el gobierno de Javier Milei triplicó producción y exporta.
Se discute la visita de Marco Rubio, figura clave de Trump, a Argentina, reforzando alineación con EE.UU. e Israel. Panelistas como Silvana Giudici y Gabriel Bornoroni celebran la soberanía energética, balanza positiva y posicionamiento anti-dictaduras iraní y venezolana, contrastando con vulnerabilidades kirchneristas.
Federico Domínguez destaca que shocks petroleros ahora benefician exportaciones argentinas gracias a políticas de libre mercado, y el alineamiento geopolítico fortalece la posición económica en tensiones globales EE.UU.-China.