El panel analiza cómo el conflicto entre Irán e Israel genera oportunidades únicas para Argentina gracias al superávit fiscal y energético impulsado por Vaca Muerta y las políticas pro-mercado de Javier Milei. Los shocks en precios del petróleo, que subieron 15 dólares, ahora favorecen exportaciones en lugar de déficits millonarios, posicionando al país como aliado estratégico de Occidente lejos de Medio Oriente.
Expertos destacan la necesidad de políticas de Estado a largo plazo, como la ratificación del acuerdo UE-Mercosur y el inminente pacto comercial con Estados Unidos, para garantizar continuidad más allá de elecciones. Critican alianzas pasadas con Irán y Venezuela, y ven en el RIGI y la proyección atlántica sur un rol clave en cadenas de suministro globales, independientemente de figuras como Donald Trump.
En geopolítica, China queda atada por intereses comerciales en la región y no intervendrá militarmente a favor de Irán, pese a ser su principal comprador de petróleo. Rusia, beneficiada por precios altos y distracción de Ucrania, tampoco apoyará directamente a su aliado, que suministra drones. Trump promueve una intervención quirúrgica contra el régimen iraní, llamando al pueblo a levantarse, aunque la oposición interna está fragmentada por represión.
Se advierte sobre riesgos de prolongación bélica que afecten elecciones en EE.UU., pero Argentina madura institucionalmente para capturar beneficios, evitando dependencias personales y enfocándose en autonomía estratégica.