En el norte de Salta, en plena selva tropical al límite con Bolivia, una empresaria produce el primer café 100% argentino en la alta cuenca del río Bermejo para comercialización bajo la marca Baritu.
La finca aprovecha un microclima con lluvias similares al Amazonas, estación seca moderada y ausencia de impacto humano, en una zona de gran biodiversidad con felinos y flora imponente. Los cafetos crecen en alturas entre 1.200 y 1.800 metros sobre el nivel del mar, con temperaturas medias anuales de 17 a 23 grados y condiciones tropicales específicas.
Los granos se trasladan a la ciudad para tostado y venta, abasteciendo cafeterías propias en Salta y Jujuy. El proyecto representa una apuesta productiva con inversión salteña, mano de obra argentina y visión sostenida para diversificar la matriz productiva del noroeste.
Argentina históricamente importa café de Brasil y Colombia, pero el norte ahora escribe una nueva página llena de desafíos y potencial.