Los tazadores de Leyva Joyas visitan a Sergio, un ingeniero agrónomo jubilado en San Lorenzo, Salta, para evaluar una pieza antigua de la familia, heredada posiblemente de ferias coloniales entre Alto Perú y Río de la Plata desde 1754.
La pieza resulta ser una joya precolombina de oro con dos cabezas, típica de chamanes importantes hace 600 o 700 años, con trabajo manual de febrería, oro amarillo y rojo, y valor simbólico esotérico.
Sergio la quiere vender para repartir entre herederos con proyectos personales, y los expertos la valoran en 9 millones de pesos, mucho más que ofertas previas que solo la pesaron como metal.
Sergio celebra emocionado, planeando un viaje a Francia, y destaca la suerte de llamar a Leyva Joyas, evitando fundirla y preservando su valor histórico.
Camila acompaña, y el equipo elogia la provincia de Salta por su naturaleza y límites internacionales.