Yalitza García, suegra y abogada de Nahuel Gallo, celebra su liberación tras 448 días preso en la cárcel Rodeo I de Venezuela y su llegada a Argentina. García, desde Caracas, agradece a Dios, la Virgen de Luján y las cadenas de oración del obispado castrense. Nahuel está flaco pero emocionalmente bien, según su esposa María, quien lo vio y lo someterá a análisis médicos.
García describe las vigilias de más de 50 días de madres y familiares frente a la prisión, durmiendo a la intemperie bajo techos improvisados de kioscos. No tuvieron contacto directo con los presos políticos durante el cautiverio, que García califica de secuestro, ya que Nahuel no aparecía en registros judiciales.
El primer contacto audible ocurrió el viernes, cuando desde una colina sobre la cárcel, García gritó y Nahuel respondió con amor. Mostraron un video de comunicaciones por gritos entre presos y familiares, pidiendo silencio para escuchar respuestas desde ventanitas. Hubo confusión el sábado cuando anunciaron su libertad inminente, repetido tres veces.
García resalta el heroísmo de las mujeres en vigilia, como Eve Liscano que se encadenó, y el riesgo de detención para familiares. Nahuel llegó al edificio Sentinela en Argentina; la ministra de Seguridad Alejandra Monteoliva indicó chequeos médicos y tiempo para recuperarse.