El panel revela que varios participantes de Gran Hermano tienen trapitos al sol con deudas judiciales, procesos o denuncias.
Telefe no sabía que uno entró con causa por lavado de activos y prostitución, y la Justicia investiga vínculos con la organización de Chao Cabrera.
Otros tienen denuncias por violencia, sociedad ilícita o cuotas alimentarias; sugieren ponerles tobilleras en la casa.
Critican que para salir en TV no deberían ser prófugos, pero en este reality entran los marginales.