El panel destapa más trapos sucios de los participantes de Gran Hermano: varios tienen causas judiciales por deudas, violencia y vínculos criminales que Telefe ignoraba.
Luana generaba contenido sexual explícito en la mansión Wi-Fi de Chao Cabrera, donde pedían transferencias con tarjetas de débito de padres de menores, y está nombrada en la causa por lavado de activos y prostitución.
Brian Sarmiento enfrenta embargo total de sus ingresos por no pagar cuotas alimentarias a sus hijas en España desde hace años; ni se comunica con ellas ni usa su apellido en el colegio.
Andrea del Boca tiene causa abierta por estafa en telenovela y conflicto con Biazotti, quien desistió acciones para recuperar a su hija. Eduardo, ex participante de 2003, denunciado por violencia física, hostigamiento y abandono de hija.
Critican el casting por no investigar antecedentes; sugieren tobilleras y cuestionan comentarios discriminatorios de participantes sobre personas trans. Yago Cabrera condenado a 4 años por reducción a servidumbre.